Cuando el padre de la criatura, Windows 8, se va a por tabaco

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Sinofsky fuera de Microsoft

Microsoft es una mega multinacional con cientos de miles de trabajadores directos, e indirectos en diferentes grados, repartidos por todo el globo terráqueo en los más insospechados nichos de mercado.

Por lo cual los movimientos en las alturas cercanas a la dirección de la corporación, siempre producen expectación y una gran cantidad de material informativo, como ha sido el caso cuando en la madrugada de ayer ha saltado la noticia de que el Presidente de la división de Windows, de donde ha nacido Windows 8, Surface, y Windows Live, Steven Sinofsky, se ha marchado de Microsoft.


La teoría del jugador solitario


Sinofsky solitario

Las palabras de Ballmer pueden darnos alguna idea de que, tal vez, las cosas no fueran tan “de mutuo acuerdo” como se podría desprender un primer vistazo:

“Los productos y servicios que han dado a luz en el mercado en los últimos meses marcan el inicio de una nueva era en Microsoft. Hemos construido una base increíble con las nuevas versiones de todos nuestros productos y servicios. Para continuar con este éxito es imprescindible que continuemos impulsando la alineación en todos los equipos de Microsoft, y conseguir ciclos de desarrollo más integrados y rápidos para nuestras ofertas. “

Lo cual, aún sin conocer el contexto de estas palabras, podría indicar que el problema ha venido sobrevenido por la forma competitiva y bloqueante de trabajar de Steven.

Es bien sabido que en las grandes multinacionales, en donde se producen productos destinados a nichos de mercado similares, la guerra competitiva para conseguir que una división sea la que se beneficie, pasa rápidamente a una faceta fratricida en donde todos los implicados terminan perdiendo por dedicarse más a “hacerse la cama” los unos a los otros que en conquistar la oportunidad de negocio.

“Estoy muy agradecido por los muchos años de trabajo que Steven ha contribuido a la compañía” Steve Ballmer.

Microsoft no iba a ser una excepción; así en muchas conversaciones de pasillo he podido oír de primera mano a gente de la compañía contando las batallitas de luchas entre los diferentes departamentos y divisiones. Y Sinofsky era especialmente agresivo y controlador tanto del poder dentro de su división, como dispuesto a bloquear todo aquello que pudiera hacer sombra a sus productos, llegando a ser visto más como el Director de Windows que como un Director de Microsoft, y ganándose demasiados enemigos dentro de la compañía, incluyendo al CEO Steve Ballmer.

La teoría del ataque a la cumbre fallido


Steve Ballmer

Pero el culebrón no se acaba aquí, también existe el rumor de que ha sido un choque de poder en la cúpula de la compañía de software más grande del mundo. Literalmente un ataque fallido de Steve [Sinofsky] contra Steve [Ballmer] intentando cumplir la sensación que tenía la industria de que iba a ser el sucesor del CEO actual de Microsoft.

Tal vez arrastrado por la ola de la enorme campaña exitosa del lanzamiento de Windows 8, pero no de su hardware, y el auge de la división Windows Live, decidiera mover el sillón del Presidente; no obtuviera los apoyos necesarios; y tuviera que marcharse de forma inmediata.

“Es imposible contar las bendiciones que he recibido durante mis años en Microsoft. Me siento muy honrado por la profesionalidad y generosidad de todos con los que he tenido la suerte de trabajar en esta increíble empresa” Steven Sinofsky.

Esto le daría sentido al reparto de poder que representa encabezar la división de Windows dentro de Microsoft entre dos personas; una de ellas una recién llegada pero con un reconocido conocimiento financiero, y la otra una directiva de empresa con décadas de experiencia del cómo trabaja por dentro la corporación.

Así Ballmer, después de las durísimas críticas que le han llovido desde hace años por su “penosa” dirección (que no ha hecho más que generar miles de millones en beneficios), aprovecha el éxito y la apuesta de “la nueva era” para poner orden dentro del gallinero de los que mandan.

La teoría del orgullo herido


Sinofsky Windows 7

Por último, hay una tercera posibilidad y que está relacionada con el ego y el orgullo profesional.

Steve Sinofsky empezó como asistente del propio Bill Gates en los inicios de la compañía. Con el tiempo llego a la división de Office y consiguió estar a la altura del producto más importante y rentable de Microsoft. Después, durante el desastre del Vista (junto con ME, el peor fiasco), cogió las riendas de la división de Windows y, como ave fénix, la sacó de las cenizas con Windows 7.

Es decir, un presidente que ha demostrado de lejos su enorme valía y su talento, con sus controvertidos métodos, para hacer aún más grande a Microsoft.

Así que debió sentirse profundamente frustrado y enfadado cuando el mes pasado, la dirección de Microsoft le penalizó con la retirada de más del 60% del montante de su bono anual por los malos resultados en bolsa de la compañía, por la caída de ventas de Windows este último año, y por el “olvido” de la pantalla de selección del navegador en Europa que representa una enorme y absurda multa que, unida a anteriores, ya está superando los dos mil millones de euros.

Justamente cuando Microsoft está realizando la mayor apuesta de su historia reciente, se castiga duramente al responsable de la División. Y, tal vez, por ello una vez cumplidas sus responsabilidades profesionales, se fue a por tabaco.

Sea por la razón que sea, Microsoft ha perdido un gran talento. Pero no hay que olvidar que hablamos de cientos de miles de personas en donde se hace especialmente cierto el dicho que dice que “nadie es imprescindible”, y que a nivel de calle ha pasado relativamente desapercibido ante la avalancha de trabajo que están soportando todos los empleados de la compañía.

El tiempo pondrá cada cosa en su sitio.

Fuentes | Microsoft News, IGN, Business Insider

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