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Windows To Go

El nacimiento de los portátiles, de los ultrabook, de las tabletas y de los Smartphone, todos, tiene como origen el deseo de tener una informática omnipresente. Que, estemos donde estemos, podamos acceder a nuestras aplicaciones que nos permiten desenvolvernos en la Sociedad de la Información.

Windows 8 incluye en su versión para empresas (Enterprise) la capacidad de almacenar, en un dispositivo certificado y conectado por medio de un puerto USB, una sesión de usuario completa. Es decir un Windows 8 plenamente funcional en cualquier hardware que sea capaz de correr un Windows 7.

Ventajas de llevar nuestra sesión a cuestas


Ventajas

La primera, y las más obvia, es que no necesitamos tener que llevar el hardware con nosotros para poder utilizar nuestro Windows 8 con todo el contenido documental y de programas que le vayamos instalando. Así, puedo desplazarme sin tener que llevar el portátil de trabajo o el sobremesa conmigo, sino un simple pendrive USB.

Además estos datos están mucho más resguardados a accidentes como puede ser que se me rompa el hardware, que alguien pueda entrar en mi sistema y acceder a información restringida. O – por pura comodidad – tengo siempre el mismo espacio de trabajo, con la misma sesión con el software ajustado a mis gustos y necesidades, sin tener que configurar e instalar en cada uno de los equipos a los que accedo.

También hay varias importantes ventajas en la seguridad por la forma de trabajar Windows To Go en la máquina que hospeda.

Lo primero es que no se puede leer el contenido del USB como si fuera una unidad normal, no hay acceso a la información si no es arrancando el sistema. Además, cuando he arrancado una sesión Windows To Go, los discos duros locales del hardware que la hospeda, se apagan; así se evita que se pueda traspasar información al equipo local.

Y por si fuera poco, si saco en caliente el USB – sin apagarlo antes – en los primeros 60 segundos se me congela la sesión, y a partir del minuto se apaga el equipo anfitrión. Así no me dejo los datos al acceso de nadie a menos que yo quiera.

Por último, para la información más crítica, puedo encriptar todo el USB con BitLocker, y así se complica (y mucho) el poder extraer los datos de forma fraudulenta.

Desventajas


Desventajas

La limitación a unos poquísimos dispositivos USB certificados para el uso de Windows To Go impedirá, temporalmente hasta la llegada de más, la adopción a gran escala. Además me parece una limitación sin mucho sentido en estos tiempos en donde la tecnología tiene un ritmo de evolución frenético. Por ejemplo, ya tengo en mi poder varias unidades de USB 3.0 que cumplirían de sobra los requerimientos necesarios, y que el sistema me impide utilizar desde el asistente de creación por no tener la “certificación”.

Otro inconveniente es que se ha deshabilitado el acceso a la Tienda, lo cual puede tener sentido para los usuarios de empresas con políticas de sistemas muy restrictivas que impiden instalar nada en los equipos, pero que deja fuera a la inmensa mayoría de los posibles usuarios de Windows To Go.

También es frustrante que no pueda utilizar este pendrive en una tableta ARM. Supongo que será por causas técnicas, y que si me permitirá utilizarlo en tabletas PRO, pero es una pena que no pueda lanzar mi sesión de Windows en todos mis dispositivos.

Pero el que considero más crítico, es la posibilidad real de pérdida física del dispositivo USB que, obviamente, es mucho mayor que perder un portátil, una tableta o un sobremesa. Y que obliga a ser más riguroso con la política de backup que asegure que los datos importantes no se pierdan junto con el pendrive.

Conclusiones


Windows To Go, configuración

Una forma muy cómoda, potente y segura de llevarnos nuestro equipo allí a donde vayamos, sin necesidad de cargar con el hardware a cuestas.

Su funcionamiento es muy bueno ya que está basado en la rápida tecnología actual (USB 3.0) que nos da velocidades de transferencia similares a nuestros discos duros – y que se acaba de anunciar que doblara su velocidad próximamente.

Para usuarios que tengan suficiente movilidad y disponibilidad de hardware en sus diferentes destinos, creo que es una opción a tener muy en cuenta.

Y a las empresas les permite un doble ahorro. Por una parte no es necesario tener un hardware para cada usuario, si no que se puede tener un pull de equipos. Y tampoco se necesita, entonces, una licencia para cada hardware, teniendo en cuenta que se puede hacer correr en una máquina Linux, siempre que el hardware soporte un Windows 7 al menos.

En un siguiente artículo, detallaré un paso a paso para crear nuestro Windows To Go.

Más información | Windows to Go
En XatakaWindows | Windows To Go, tutorial de creación paso a paso

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