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Prueba SimCity Beta privada

Tras más de diez años desde la última entrega, Electronic Arts lanzará el próximo 7 de marzo SimCity, capaz de ejecutarse en PC y Mac. Lo hará con dos versiones, una edición limitada que podemos considerar básica, adornada con un pack de héroes y villanos, y otra Deluxe que incluirá tres modelos de ciudades extra (británica, francesa y alemana). El precio oficial de la primera es de 61,50 euros y la segunda costará 81,95 euros. Considero que SimCity es un juego caro, pero las prestaciones del producto justifican el precio.

Instalación de la beta privada

No esperéis de esta breve reseña un análisis técnico del producto. Las condiciones en las que se ha desarrollado la prueba, sobre las que volveremos después, no han permitido tomar el pulso al juego hasta ese nivel. Lo que sí me gustaría ser capaz es de transmitir las emociones que SimCity ha provocado en un jugador retirado, que no es imparcial respecto de este juego.

Me inscribí en el programa de beta privada en diciembre, en cuanto tuve noticias de esa posibilidad. Recibí un correo durante este fin de semana de EA España con el asunto “JUEGA AHORA”, así, en mayúsculas. Dentro del correo estaban explicados los pasos para poder instalar el juego y probarlo. Al tener cuenta en Origin sólo necesité descargar el ejecutable del mismo nombre, seguir los pasos indicados y canjear el código personal de producto suministrado para descargar SimCity. La beta privada sólo se puede probar durante este fin de semana, hasta las 00:01 horas del domingo (hora del Pacífico).

Instalando la beta privada de SimCity

La primera decepción vino con la instalación. Los servidores estaban completamente colapsados. Necesité más de una hora para la descarga, con continuas interrupciones. Cada vez que se producía una, la reconexión se intentaba de forma automática cada dos minutos. Cuando por fin se completó el proceso, en el primer intento para validar el producto, el servidor seguía dando problemas y aquí, para mi desesperación, el siguiente intento estaba programado para 20 minutos después. Pasaron varias horas hasta que pude por fin arrancar el programa.

La siguiente decepción vino por el diagnóstico pesimista que hizo el programa del equipo, “recursos insuficientes”. Estamos hablando de un Intel i7 2600 a 3,40 GHz, con 8 GB de RAM… ¡Ah! La controladora gráfica. Bueno, en ese mismo equipo “Los SIMS 3” vuelan. No podía ser. Con la configuración por defecto la navegación era realmente fluida, hasta el punto de ser casi ingobernable. Probé entonces a asignar la calidad máxima en detalle, iluminación, sombras, etc.

Efectivamente la transición de gráficos se quedaba clavada de vez en cuando. Eso sí, el escenario que tenía en pantalla era increíble. No hubo más remedio que perder una hora para instalar otra controladora gráfica más potente y sus drivers (Asus GTX550 Ti con memoria DDR5). ¡Ahora! Está claro, el hardware gráfico es fundamental para obtener todas las prestaciones de SimCity.

Una hora jugando con SimCity

Con todo ya más o menos bajo control y buscando un horario donde los yankees deberían estar durmiendo, nuevo intento para iniciar una partida de una hora, tiempo al que está limitado jugar con la beta privada. Además de haber transcurrido muchos años desde la última partida, la interfaz gráfica del programa ha cambiado hasta el punto de reconocer una única herramienta: el bulldozer. El resto, aún permaneciendo la filosofía básica del programa que conocí, es otro mundo. La forma de jugar también.

Por tratarse de la primera partida, con esa limitación temporal, he consumido gran parte del tiempo adivinando cómo se juega y dónde están las herramientas. Tras los primeros pasos torpes he logrado conectar la autopista con un trazado de carreteras simple y componer una población básica con zonas residencial, comercial e industrial, una estación eléctrica y otra de suministro de agua, además del ayuntamiento.

Una vez que estableces las zonas, éstas se empiezan a poblar de forma autónoma. Resulta curioso cómo ha empezado a crecer la zona residencial, con los camiones de mudanza acercándose a las nuevas construcciones generadas de manera automática. Haciendo zoom sobre las casas, la suave música ambiental se mezcla con el ruido casi real de las personas que se están estableciendo. Parece un gallinero.

Este efecto de sonido contextual se mantiene para cualquier elemento del escenario. En la estación eléctrica, por ejemplo, a partir de un grado de zoom se puede escuchar el zumbido que provoca una estación de transformación. Como la primera que se puede instalar funciona con energía eólica, también percibiremos el ruido de las aspas del aerogenerador batidas por el viento. El realismo es tal, que conviene tener en cuenta la dirección e intensidad del viento a la hora de emplazar la estación, para que el rendimiento energético sea óptimo. Con este detalle podéis imaginar cómo es el resto del juego.

Ciudades de SimCity 2013

Imagen | EA

Interfaz de SimCity

Respecto de la interfaz, la mayoría de funciones están agrupadas en la zona inferior de la pantalla, en una barra que ocupa el borde inferior y parte de los laterales. En la zona superior derecha hay más controles, entre ellos los de navegación y las opciones de configuración. La mecánica del juego es más lógica y restrictiva que en las versiones anteriores. Las cosas se han de hacer paso por paso, y hasta que no está “aprobada” una acción (por ejemplo, construir el ayuntamiento), no se puede realizar.

Otra cosa que he notado es la fuerte influencia de “Los Sims”. El lenguaje de los personajes, la moneda (simoleones), la forma de comunicar las peticiones de la población, etc., tienen una notable reminiscencia del famoso juego de EA. Respecto de la navegación con ratón, la pulsación mantenida del botón izquierdo habilita la navegación tridimensional. La rueda central: el zoom, y con el botón derecho realizamos las traslaciones. Apunto otro detalle aquí, si elevamos demasiado el punto de vista, lo haremos por encima de la capa de nubes.

Edificios de SimCity 2013

Imagen | EA

Un primer balance de la prueba

Podéis imaginar lo pronto me he quedado sin presupuesto por falta de experiencia y he tenido que asistir de forma pasiva al crecimiento del primer núcleo urbano, sin poder hacer mucho más hasta que ha saltado el limitador temporal. También confieso sin rubor que me he sorprendido a mí mismo con la tarjeta Visa en la mano para realizar la reserva previa. Afortunadamente he parado a tiempo, porque miedo me da.

SimCity es el único juego que en su día me enganchó hasta el punto de pasar todo un fin de semana jugando con mi hijo. Si aquella versión fue capaz de anularme así, con la nueva puede ser la ruina. Si ya habéis tenido ocasión de probar este juego, la nueva versión os va a encantar. Si es la primera vez que os acercáis a SimCity, tenéis todo un mundo por delante para explorar.

Un gran producto sin duda.

Más información | SimCity
Vídeo | YouTube

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