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SkyDrive mejora y potencia aún más su integración con el sistema en Windows 8.1

SkyDrive mejora y potencia aún más su integración con el sistema en Windows 8.1
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Microsoft tienes todas las de ganar con SkyDrive en Windows 8. Almacenamiento en la nube completamente integrado en el sistema operativo, sincronizado entre dispositivos y vinculado a la cuenta única de Microsoft. Hay otras grandes opciones en el mercado, algunas todavía por delante, pero ninguna tiene la posición estratégica de los de Redmond. Con Windows 8.1 toca aprovecharla.

Con la actualización del sistema llega una primera versión de prueba del nuevo SkyDrive para Windows 8. Tanto la aplicación Modern UI como la de escritorio se combinan esta vez para mejorar la sincronización de nuestros archivos con el sistema de almacenamiento en la nube de Microsoft. El objetivo es hacernos olvidar completamente que nuestros archivos no están en el disco duro.

Tus archivos en la nube de Microsoft

El mantra de SkyDrive es "tus archivos siempre contigo”, y en éste, la presencia del posesivo cobra especial importancia, porque ante todo son tus archivos. La gente de SkyDrive sólo pretende proporcionar un lugar para esos archivos. Para ellos eso significa, en primer lugar, privacidad y seguridad, y, en segundo, la capacidad de tenerlos siempre accesibles desde cualquier dispositivo y en cualquier momento.

SkyDrive en Windows 8.1

Como ha abordado este segundo apartado el equipo de SkyDrive es uno de los puntos interesantes de la nueva versión que acompaña a Windows 8.1. El sistema ha cambiado un poco y ahora funciona mediante una sincronización rápida inicial que no necesita de la descarga de todos los ficheros contenidos en nuestra cuenta del servicio.

Una nueva forma de sincronizar los ficheros

Una vez introducimos usuario y contraseña, el proceso sigue una serie de pasos. Lo primero que se descarga es la estructura de carpeta y archivos, permitiendo que en todo momento sepamos lo que hay en nuestra cuenta. Tras ésto se descargan las propiedades de los archivos, lo que permitirá al sistema identificarlos, de forma que, en un último paso, se descargue en aquellos ficheros en los que sea posible una pequeña vista previa que nos ayudará a reconocerlos.

Si estamos conectados, en el momento en que abramos uno de los archivos se iniciará el proceso de descarga. En caso contrario, SkyDrive nos avisará de que necesita acceso a internet para proporcionarnos el fichero completo. Por supuesto siempre tenemos la opción de mantener todos aquellos archivos que queramos previamente descargados, pudiendo elegir que carpetas permanecen completamente sincronizadas y añadir cualquiera al modo offline desde el menú desplegable con el botón derecho del ratón.

SkyDrive desde el escritorio

La gracia de este sistema es que podremos navegar por los archivos y organizarlos aún sin disponer del contenido completo. Eso incluye además indexar los archivos por el buscador del sistema, de forma que aparezcan en los resultados aún sin estar completos en el disco duro. El ahorro en espacio lo agradecerán enormemente nuestros discos duros, pues el sistema funcionará descargando apenas un 1% del espacio que tengamos ocupado en SkyDrive.

Sincronizando nuestra experiencia

Con la potencia que proporciona SkyDrive para sincronizar nuestros ficheros, ¿por qué no añadir la configuración y personalización del sistema a la ecuación? Eso es lo que han pensado en Microsoft, y con Windows 8.1 han mejorado hasta el infinito la sincronización que ya de por sí existía en Windows 8.

Cuenta Microsoft mediante, cada vez que iniciemos sesión en un dispositivo diferente Windows 8 se nos presentará siempre de la misma forma. Se acabo cambiar permanentemente la personalización del sistema para adaptarlo a nuestras necesidades. SkyDrive en Windows 8.1 brinda la configuración unificada no sólo de nuestra pantalla de inicio, sino también de nuestras aplicaciones o servicios asociados.

Configuración de SkyDrive

Ese nivel de integración en el sistema implica además que el propio SkyDrive pueda ser configurado fácilmente desde la configuración del sistema en Windows 8. En dicho apartado podremos cambiar su funcionamiento, así como consultar el espacio utilizado o el que nos quede libre en el servicio de almacenamiento en la nube de Microsoft, e incluso comprar más espacio de almacenamiento directamente sin salir de la configuración.

Con las novedades introducidas, SkyDrive en Windows 8.1 es el ejemplo perfecto del tipo de integración entre sus servicios y el sistema operativo que Microsoft debería potenciar en el futuro. Los de Redmond tienen una oportunidad única con su servicio de almacenamiento en la nube. Por lo que nos están contado estos días parece que lo tienen muy claro.

Imágenes | WinSuperSite

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