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Windows 8.1 de cerca, opciones de inicio y apagado

Windows 8.1 de cerca, opciones de inicio y apagado
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Voy a continuar la serie “Windows 8.1 de cerca”centrándome en la configuración de la gestión del inicio, suspensión y apagado de nuestro equipo.

Así continuo con la navegación en sentido descendente del recorrido del sub menú de PC y dispositivos, que continué en el artículo pasado tratando el comportamiento de las esquinas y su funcionamiento.

Apagando, suspendiendo, hibernando e iniciando

Windows 8.1 de cerca

Para llegar al panel de configuración, en donde accederé al menú de “Inicio/apagado y suspensión” debo seguir los pasos descritos en el segundo artículo de la serie y que trata de cómo abrir el panel de control.

En mi opinión este panel tiene un nombre un tanto confuso, teniendo en cuenta para lo que realmente está construido.

Aquí podremos indicar temporizadores, es decir una cantidad de tiempo que debe de pasar, para que la pantalla se apague o el equipo entre en estado de suspensión.

Así, puedo ajustar el rango temporal que debe transcurrir antes de que se apaguen los sistemas de acuerdo al tipo de alimentación eléctrica que tenga el dispositivo. Por ejemplo, que espere 10 minutos antes de apagar la pantalla si está siendo alimentado por la batería; o que alargue el plazo hasta la media hora si está enchufado al cargador.

El estado de suspensión es aquel en donde el equipo detiene todo el hardware que no es necesario, como los discos duros, la pantalla, los lectores externos, etc., mientras mantiene la CPU y la memoria RAM en un funcionamiento mínimo.

Esto se hace sí para rebajar de forma importante el consumo eléctrico del equipo, multiplicando la duración de la batería, y evitando el tener que realizar un encendido completo - con la carga del sistema operativo y los procesos automáticos - como cuando se realiza un apagado total.

Otra opción que existe es la hibernación, que por defecto solo se ofrece en ordenadores de sobremesa (y cada vez menos); que lo que realiza es un volcado de la memoria del ordenador en el disco duro, y apaga el equipo del todo. El truco es que, al encender el dispositivo, la escritura de los datos almacenados directamente a la memoria permite volver al estado exacto en el que se hibernó el equipo.

Sea como sea, la suspensión es mucho más rápida y flexible de utilizar que la hibernación; por eso en este panel le podemos indicar al sistema en cuanto tiempo vamos a pasar nuestro ordenador al estado de suspendido, y así ahorrar batería en los tiempos muertos en donde no lo estemos utilizando.

Como consejo, yo tengo configurada la pantalla para que se apague en unos 10 minutos si está funcionando con batería, y en una media hora si estoy enchufado. Así le alargo la vida a la pantalla, que no le viene bien largos periodos de tiempo mostrando la misma imagen.

La suspensión, la alargo un poco más en el tiempo llegando a una espera de media hora. Pero impido que el ordenador entre en ese modo cuando está siendo alimentado de forma externa.

Espero que te sea útil y sencillo.

En XatakaWindows | Serie Windows 8.1 de cerca

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